miércoles, 1 de diciembre de 2010

El latido de mamá


Alguien debería haber escrito la elegía tremenda a la mujer que fue, a las ganas de desenterrarla un día, quitarle el polvo y peinarla como una muñeca. Alguien llorará porque sus pechos ya no son lo que eran, ni su espalda, ni sus manos. Porque ese alguien seguro que llora como yo con los documentales, y sufre con las horas, los vientos y las multitudes. A quien sea que me entienda le ruego que lo cuente, porque me siento inmunda, loca, paranoica, y muda, por no poder contarlo, porque sé que cualquier día me implosiona desde dentro.

Y entonces sí que de los restos gelatinosos se verá el latido.

miércoles, 28 de julio de 2010

Duérmete niño




Mi niño duerme con las manos cerradas, como queriendo agarrarse a algo de lo que ya no se acuerda. Duerme a ratos y a ratos se despierta. A veces lo oigo gritar desde la habitación donde descansa y me acerco a acunarlo. Pero no siempre grita despierto. Mi niño tiene pesadillas y uno se preguntará con qué sueñan los niños recién salidos del útero. Yo lo miro desde el borde de sus sueños y le cojo la manita, porque sé que así descansa mejor, entorna los ojos o incluso se atreve a cerrarlos.

Qué mundo tan terrible éste, pobre niño. Lo malo es que por mucho que duermas eso no se pasa, y por eso yo te doy la mano, al menos eso.

domingo, 21 de marzo de 2010

A MI MUÑECO DE TRAPO

Adriana y Daniela hicieron un curso intensivo sobre la fabricación artesanal de muñecos de trapo. Yo tengo un hijo gestándose en la panza y dando patadas a deshoras. Tal vez me reclame manualidades y quehaceres propios de la madre que él lleva por fuera, y yo no llevo por dentro.

Qué juegos lo sumirán durante horas, y qué peluche abrazará por las noches. Ahora son todo preguntas que él no contestará con palabras, que es lo máximo que a mí se me ocurría darle. A él le tocará conformarse y a mí me tocará aprender, a ver si los dos nos encontramos en tierra de nadie. En la tierra como un gran útero, donde ninguno de los dos dé patadas.

Mientras tanto, será él mi muñeco de trapo, una preparación necesaria para el muñeco de carne.