lunes, 28 de febrero de 2011

Gitanita canastera

Fui a pasear por Ginebra, la otra tarde. En realidad buscaba una biblioteca, pero no la encontré y me quedé deambulando por el centro: fui de librerías. Hacía frío. Llevaba varias horas dando vueltas con el bebé, y pensé que parar a darle una papilla calentita y algo de teta no le sentaría mal, ni a mí tomarme una infusión caliente para reponerme antes de asumir la caravana de vuelta a casa.

De camino, vi tres gitanas con niños que se paraban a charlar en un escalón de piedra, y una de ellas se puso a amamantar al bebé. Qué suerte la mía que podía entrar en una cafetería tranquila, caliente, y tomarme una infusión, mientras recomponía también a mi niño.

Pero si hubieran escuchado sus risas, lo divertidas que estaban, lo a gusto que se sentían en esos escalones tan fríos...

Pena no: envidia.

viernes, 25 de febrero de 2011

Análisis sintáctico de oraciones simples

Oraciones simples:

- Me he levantado temprano.
- Hoy llega mamá.
- Ha amanecido nevado.
- El bebé duerme junto a mí.
- El padre va a compar verduras con su hijo.
- La casa está ordenada.


A veces hay que esforzarse por ver la vida a través de afirmaciones así de sencillas, y no querer llenarla de subordindas, de complementos o miserias para el análisis sintáctico.

jueves, 10 de febrero de 2011

ilusa


En la web de la Real Academia se define iluso como "propenso a ilusionarse"; aunque no os voy a mentir, la primera acepción es "
engañado, seducido".

Vivía en Barcelona, con Cristina y Luis (la mejor época, sin duda). La víspera del cumpleaños de Cris, mientras ella dormía, llené su habitación de globos, le puse
un cartel de feliz cumpleaños y dos donuts con velitas y muuuchos lacasitos. A la mañana siguiente yo no estuve para ver su sorpresa. Cristina fue feliz, y era algo tan evidente, que reventó la alegría por las paredes de la casa en la Avinguda Mare de Déu de Montserrat, 65.
Hoy preparo el cumpleaños de Pol, en Francia: un torneo de ping-pong, con premio, amigos y cerveza.

Creo que sólo hago estas cosas porque necesito la alegría que vendrá después, porque soy una ilusa.


viernes, 4 de febrero de 2011

Ensoleillé

Francia. Hace un día de invierno lúcido, transparente, de esos que engañan desde la ventana, con un sol radiante. Amaneció cuajado de lila.
La niña de Laura tiene dos años y la varicela. Ella le pintó el cuerpecito con puntos de color violeta. Mateo se ha despertado a carcajadas de la siesta, y yo mientras escribo en el blog, y sigo oyendo su risa.
Es todo sol, una casita con chimenea, y un árbol.
Es como un día de niños, hoy.