Hace días ya que no te cuento y me chorrean los dedos.
Te estarás poniendo mientras tus botas negras y las mallas. Yo estaré deseando verte entrar, y mirarte. Tú sabrás que yo así no quiero que me mires.
Te reirás como detrás de una pantalla que yo seguiré mirando. La risa será enlatada y habrá aplausos.
Cerrarás la puerta, y yo ya no sabré cuándo esperarte.
Me pondré vendas en los dedos, algodones, para evitar el plic plic en el suelo a cada instante.
Te inventaré un haz de luz para llamarte, como cualquier superhéroe que se precie. Un haz que signifique que te quites las botas, las mallas, que vengas para cerrar la puerta desde dentro. Para que dejes la pantalla y lamas las gotas de mis dedos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario