jueves, 11 de agosto de 2011

Fe de erratas

Cuando hablo de mí, en mi jardín, mi huerto, también hablo de mis hombres, claro. Del que ayuda comiéndose los tomates, y del que ha trabajado duro a pesar del sol, quitando malas hierbas, plantando, y trabajándolo cuando la tendinitis me tenía inutilizada. Del que se fue al río a buscar ramas para los tomates, del que instaló la arquitectura, del depositario del tan valioso know how porque ya lo había vivido (¡todas mis amigas saben que me enamoré de un hippy que vivía en la montaña y tenía gallinas y un huerto!)

Pero vaya. Que mi huerto es también el huerto de Pol, de Nik.

1 comentario:

  1. Pi, hoy, día de las Pi, entré para felicitarte y me has recordado el huerto, vuestro huerto, claro.

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