sábado, 16 de abril de 2011

Chambre d'Hotes (o pensión a la francesa)


Llegamos de noche. Por teléfono nos parecieron secos. La casa estaba en la mitad de un pueblo vacío (otro Macondo). El dueño de la pensión salió para decirnos que aparcáramos más recto. No ofrecían la cena. Nos enseñó la casa. Estaba llena de adornos que nada tenían que ver con el contiguo. Había un niño de acogida en un cuarto, con la luz apagada y la televisión puesta. Las habitaciones estaban demasiado calientes. La nuestra estaba decorada a base de pinturas, cuadros y cenefas de gallinas. De camino a la cocina (cuyo usufructo nos permitieron aquella noche) había unas escaleras con fotografías de cine, y una tira pintada en la pared como si fuera un rollo de película. El señor estuvo orgullosísimo de enseñarnos su habitación, donde había una inmensa butaca y un proyector con sonido envolvente.

Preparamos la cena.

En mitad de la velada apareció nuestro anfitrión nuevamente (algo ebrio, con un vaso de licor vacío en la mano). Nos enseñó fotos de familia, nos contó que había sido militar. Que su hijo es quien trae los adornos y que viaja por todo el mundo (él sí tiene estudios).
No nos dejó acabar nuestras conversaciones. Fuimos desapareciendo de la mesa. Antes de dormir nos advirtió que el gato se llamaba Brad Pitt, e hizo una broma que tenía gusto a rancio de tanto repetida: "si dejas la puerta abierta de la habitación, Brad Pitt vendrá a dormir contigo ¡y sin suplemento!".

A la mañana siguiente estaba allí su mujer. Oronda, rubia. Había hecho ella misma el pan y las 15 variedades de mermelada que había en la mesa. Sonreía medio recostada en su silla. El anfitrión ya no era lo que la noche anterior. Se veía diezmado por la presencia de la señora. Pero ejercía su poder con el niño de acogida, al que hablaba a exabruptos.

Nosotros seguíamos irradiando el sol de la tarde anterior, en mitad de ese Macondo. Y así nos fuimos.

2 comentarios:

  1. Diezmado me encanta, lo he tenido que buscar. De hecho, me encanta como escribes, y si como escribes es simbólico de cómo ves el mundo, me encanta tu mirada :)

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  2. A finales de junio, ¿te veré? Porque tengo ganas de mirarte :o)

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